2 February 2014

“Ahora la audiencia tiene el control”

Entrevista a Reed Hastings, CEO de Netflix, publicada en la revista VIVA del domingo 2 de febrero de 2014

netflix

El hombre que entra sonriente con unos Ray-Ban negros a las nueve de la mañana mantiene el mismo espíritu joven y alegre de cuando era un joven vendedor de aspiradoras. Pero ahora Reed Hastings, a los 53 años, maneja el futuro de la televisión. Es uno de los dos fundadores y actual CEO de Netflix, el servicio de transmisión de películas y series por Internet que en poco tiempo dio vuelta la lógica de consumo televisivo. Antes, los programas empezaban a una hora y había que acercarse al televisor para verlos. Con Netflix, uno ve lo que quiere pero también cuándo, cuánto y cómo quiere. También donde, ya que con una conexión a Internet, se pueden ver películas desde el televisor, la consola de juegos, una tablet, un celular inteligente o una computadora. “Estaremos en donde haya una pantalla, incluso en los anteojos”, dice Hastings como advertencia. Tantas opciones y facilidades lograron que la compañía, fundada en 1998 casi como un videoclub tradicional, hoy tenga 30 millones de abonados en los Estados Unidos y otros diez repartidos por el mundo. Cada uno de ellos paga ocho dólares por mes. Saquen sus cuentas. “Y esto es solo el principio”, se entusiasma el CEO y explica que para los próximos cuatro años su compañía planea estar en casi todos los países.

-Hay muchas razones para explicar el éxito de Netflix. ¿Cuáles son las suyas?
-Creo que el bajo precio. Podemos hablar durante horas de muchos otros motivos del éxito pero me parece que pagar menos que una entrada de cine por el abono de todo un mes es una oferta insuperable. Y no es difícil vender un producto si tiene un precio bien bajo. Dejame darte otra razón: la audiencia quiere el control de lo que ve y nosotros se lo damos. Las series nuevas se estrenan todos los capítulos de las temporada al mismo tiempo. El televidente sabe lo que quiere. Otra ventaja más: nosotros no ponemos avisos publicitarios que interrumpan lo que uno quiere ver.

Mientras la industria de TV, algo dormida y confiada, se preocupaba por la piratería de sus contenidos, el golpe llegó por el lugar menos pensado: un sistema legal y pago. Además de ofrecer un extenso catálogo de películas y series, Netflix se subió al ring de las grandes cadenas de TV y ya produce su propio contenido exclusivo. Embistió tan rápido y de forma tan contundente que aún la TV no pudo reponerse del golpe y, como los boxeadores groguis, no sabe cómo seguir la pelea. Estamos en Las Vegas, cuna del boxeo. Hastings vino a presentar su próxima trompada: el 4K. La segunda temporada de la serie House Of Cards (ver recuadro) será la primera que se podrá ver en ese formato de altísima definición en los televisores que lo soporten. Pero detrás de la serie llegarán otras películas.
-La apuesta de ustedes al formato 4K es grande. ¿Confían en que será la tecnología que domine el mercado en los próximos años?
-Sin dudas. Para este año se venderán 500 mil televisores pero en poco tiempo todas las productoras de contenido, las cadenas de televisión y la tecnología en comunicaciones migrará al 4K. Nuestro desafío hoy es saber en cuánto tiempo ocurrirá eso. Un año más, un año menos, es lo mismo. Pero llegará el día y nosotros estaremos ofreciendo todo nuestro contenido en 4K.

-¿Qué es lo peor y lo mejor de ser el CEO de Netflix?
-(piensa varios segundos) Lo más difícil es perder el anonimato, eso no va conmigo. Ir a comer a un restaurante o caminar por la calle, siempre alguien me reconoce y me pregunta cosas sobre cine o como va a seguir una serie, jaja… Eso es lo que menos me gusta. Pero lo que me gusta mucho es la estimulación de viajar por el mundo y encontrarme con actores y gente muy creativa e interesante. Y sentir todos los días que estoy trabajando con un pie en el futuro y que mis decisiones le cambien las costumbres o le alegren la vida durante un par de horas a millones de personas.
-¿Cuál es su serie preferida?
-Mad Men, porque es la época en que mis padres eran jóvenes. Nací en 1960 y tengo muchas fotos de aquella época y me gusta la estética que se usaba. Es una serie que me dispara muchos recuerdos de mi infancia.

Big Data. Netflix usa algoritmos para acumular una enorme cantidad de información y analizar con lupa el comportamiento de los usuarios en su plataforma: qué ven, desde dónde, cuánto tiempo, a qué hora, si abandonan una serie (y en qué capítulo), qué recomiendan, si les gusta más la acción que el drama, a qué actor y actriz buscan más o si los sábados se ven más comedias que suspenso. Todo tipo de datos útiles muchos más valiosos que el rating y que, juran, guardan bajo mil llaves. “Cada experiencia de un usuario es única y nosotros la conocemos. Generamos mucha información sobre lo que ve y lo que le gusta. Nos ayuda para decidir los contenidos de los programas que vamos a producir”.
-¿Que tanto esos datos influyen en las decisiones para elegir un contenido y qué tanto apuestan ustedes? El caso de Arrested Development, rechazado por la industria pero reflotado con éxito por ustedes el año pasado.
-Los datos no pueden crear el guión ni escribirlo. Pero sí nos dicen mucho sobre el contenido. Tenemos en cuenta el elemento humano que en base a todos esos datos, tratarán de mejorar lo que el usuario verá. Pero también es necesario tomar riesgos y apostar.
-¿Cuál es su principal competencia actual?
-Bueno, HBO está convirtiéndose en Netflix, al ofrecer contenidos on demand y online con su plataforma Go. Ellos se están adaptando y son nuestra competencia. Pero nosotros vamos más rápido que ellos. Hay varias cadenas que ofrecen contenidos online pero creo que nuestro mayor competidor no es ninguna empresa; es el tiempo. Tu tiempo libre. Todo lo que el usuario haga en su tiempo libre mientras no use Netflix es nuestra competencia: los juegos de consola, ir al cine o a comer a un restaurante, leer un libro, escuchar música, etc.
-Se dice que Netflix cambió la industria de la TV. ¿La audiencia también cambió o es siempre la misma?
-Creo que a grandes rasgos, es siempre la misma. Lo que realmente cambió es que durante 50 años tuvimos televisión lineal, los canales emitían los programas y nosotros los mirábamos. Podíamos elegir qué canal mirar pero no qué programa. El movimiento que se produjo es que ahora el consumidor ve lo que quiere y donde quiere. Ese es el gran cambio. El consumidor tiene más control en su experiencia. Me hace acordar al teléfono fijo y el cambio que se produjo cuando apareció el celular. La gente ve las películas desde sus tablets en un aeropuerto o con su celular en una plaza mientras almuerza.
-¿Y cómo imagina el futuro?
-Es muy difícil imaginarlo pero pienso que es claro que la velocidad de las conexiones a internet serán cada vez más rápidas y las pantallas serán más grandes, flexibles y de mayor resolución. Eso es un hecho. La parte que no veo aún tan clara, que aún no sabemos, es cómo serán las pantallas y las experiencias para ver películas en los dispositivos para vestir: anteojos, relojes, realidad virtual. En cuenta a los contenidos, no creo que cambien mucho. Una buena historia será siempre una buena historia.

House of Cards
Es un thriller político basada en la novela de Lord Dobbs de 1990, dirigido por David Fincher y protagonizado por Kevin Spacey, que también fue el productor. La serie generó polémica porque desnuda los engranajes privados de la política, los empresarios y los medios de comunicación. Spacey hace de Frank Underwood, un despiadado y ambicioso congresista estadounidense en Washington y un habilidoso operador político cuyo objetivo es la Casa Blanca. Como guiño, el actor suele romper la llamada “cuarta pared” y en el medio de una escena, mira a los ojos del espectador y hace algún comentario.
La idea de la serie fue rechazada por varias cadenas de televisión hasta que Netflix pagó cien millones de dólares para realizar las dos temporadas sin ver ni siquiera un piloto pero con la condición de que se vea exclusivamente en su plataforma. La apuesta salió bien. La serie fue la primera que se distribuye sólo en Internet en obtener nueve nominaciones a los premios Emmy del año pasado, entre ellos, a la mejor serie, actor, actriz y director. Robin Wright, la actriz que interpreta a la esposa de Underwood, también ganó un Globo de Oro en la última entrega. La serie es el contenido más visto en la plataforma e hizo crecer un 20 por ciento los abonados durante el año pasado.
El 14 de febrero se estrenará la segunda temporada completa. “Y se la ganamos a HBO”, sonríe Hastings.

Cifras
30 millones de abonados en Estados Unidos
10 millones de usuarios en el mundo
8 dolares sale el abono mensual
9 nominaciones obtuvo House of Cards
200% creció Netflix en 2013

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6 thoughts on ““Ahora la audiencia tiene el control”

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