Subida al caballo del éxito de los libros de confesiones sexuales femeninas escritos en primera persona por sus protagonistas (Shangai Baby, Cien cepillas antes de dormir, El dulce veneno del escorpión, etc.) la periodista argentina Gisela Marziotta escribió el suyo: Contrato de señoritas.
La modalidad que usa es contar una experiencia personal, hacer una breve entrevista con un especialista y luego, una conclusión que simula desprenderse lógicamente. “Gigi” cuenta, por ejemplo, que cuando debutó a los 18 años quedó embarazada y abortó. Después, creyéndose parte de Sex and The City relata con detalles sus aventuras con varios hombres (pero sin dar nombres, para la tranquilidad de algunos y nuestro aburrimiento). Por ejemplo: lo poco que se calentaba con un hombre de pene chico, lo difícil que resultaba con otro de miembro “enorme”, etc. En fin, mediante este libro podemos saber como toca, besa, apreta, chupa y goza la periodista que supo compartir un estudio de TV tanto con Jorge Lanata como con Mariano Grondona (pero al primero le agradece en el libro “por su apoyo y paciencia”).
Calculo que intentó dar información sobre temas tabúes, sin embargo quedó bien lejos de un libro de investigación y cerca de un diario íntimo que nadie pidió conocer. En fin, el libro deja algunas dudas flotando: ¿porqué? ¿para qué? ¿qué necesidad? Sin dudas, lo mejor del libro es la contratapa con el Contrato de Maestras de 1923.
Gabriela Larralde
CONTRATO DE SEÑORITAS: Ni putas, ni sumisas. Editorial Vergara (Grupo Zeta). $28.


