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Hoy salió en El Cronista mi nueva columna sobre el contenido Transmedia.
El concepto Transmedia nació a principios de la década del `90 pero tomó fuerza en 2003 cuando el académico del MIT Henry Jenkins lo usó en el paper “Transmedia Storytelling” (luego convertido en el best seller “Convergencia Cultural”). Básicamente, es una técnica para contar historias a través de múltiples plataformas, medios y soportes masivos. Es decir, los contenidos se diversifican y la historia deja de ser un relato lineal.
Para leerla completa, click acá.
Aunque digan que está pasada de moda y que en la era de los mensajes de texto ya no es necesaria, la lapicera de pluma está lejos de desaparecer. Un mundo gira a su alrededor con una rica historia, piezas únicas, millones, sentimientos y hasta una Asociación de Coleccionistas.
Cuando le preguntaron a Adolfo Bioy Casares sobre su relación con la tecnología moderna, el autor de “La Invención de Morel” sacó en silencio una lapicera fuente de su bolsillo y dijo: “Aquí está mi máquina”. La historia de las lapiceras estilográficas está plagada de casualidades y anécdotas. Desde fines del siglo XIX, en diferentes lugares de Estados Unidos y Europa, varios creadores (cuyos apellidos después serían las marcas de sus productos) fueron descubriendo y registrando diferentes sistemas de carga y almacenamiento de tinta. Todos querían solucionar los problemas que provocaba el uso de las plumas antiguas de ganso con incómodos tinteros.
En 1884 un vendedor de seguros de Nueva York estaba a punto de firmar un contrato con un cliente importante, pero la pluma lo traicionó y perdió el negocio. Tras el incidente, dejó todo para concentrarse en el desarrollo de una pluma confiable. Entonces fabricó “The Regular”, compuesta por cinco partes: pluma, alimentador, boquilla, cuerpo y capuchón. Así evitaba la sequedad y también los excesos de tinta. El vendedor de seguros patentó el invento a su nombre: Lewis Edson Waterman.
También, casi por azar, un tal George Parker inventó su sistema de lapicera con un tanque de aire que perfeccionaba la tecnología conocida hasta el momento. Era un maestro cansado de la desprolijidad de los exámenes de sus alumnos, atiborrados de manchones de tinta. Años más tarde, su apellido se convertiría en sinónimo de lapicera.
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Por Gaby Larralde
Me encantan las historias de amor de personajes históricos, sobre todo aquellas que guardan misterios y patologías diversas . Mis preferidas son el triángulo: Paul Eluard- Gala- Dalí, la historia de la pareja Eva Braun- Adolf Hilter y, por supuesto, la local: Perón- Evita. Así que cuando me llegó el mail con la salida de esta novela corta supe que la iba a querer leer.
El romance del Perón y la Evita es del historiador Alejandro Segura, quién me contó que si bien es una novela y como tal ficcional, la base fue realizada con datos reales extraídos de entrevistas que hizo durante años a personas del entorno de la pareja.
Los famosos cambios de logo que hace Google cada vez que la circunstancia lo amerita es una gran idea, pero no es nueva. En la prensa de papel ocurre de vez en cuando, desde hace muchos años. La semana pasada, en medio de la ola de frío que cubrió al país, el diario Crónica cambió su logo por uno “congelado”:
En 2007, en medio de una campaña de Nike, la marca le pegó un pelotazo a la O de la tapa de Olé:
Mucho tiempo antes, en el invierno de 1982, la famosa revista El Gráfico modificó su tradicional logo rojo por uno con los colores argentinos. Con la excusa del comienzo del mundial de España, en realidad, la Editorial Atlántida lo hizo para alinearse en un chauvinismo que inundó a casi todos los medios en aquel entonces, por un motivo mucho más grave que un mundial: la guerra de Malvinas.
Caparrós, siempre prolífico y amigo de la casa, publica su nuevo libro. La editorial Planeta lo explica así: “Argentinismos es una exploración de las palabras que atraviesan la Argentina actual, las ideas y los hechos que configuran lo que somos y lo que creemos ser. Democracia, política, peronismo, kirchnerismo, setentismo, memoria, ejército, segurismo, derecho sumanos, lagente, villero, honestismo, presidenta, campo, inepsia, crispación, progresismo, relato, trucho, modelo, Él, militancia, aguante, elecciones, futuro son algunos de los términos que el autor examina para establecer un recorrido despiadado y sugerente por nuestra sociedad, por nuestras vidas.
El trailer del sitio: