Besos por celular
En Página/12 salió hoy un reportaje a Pablo Altclas, donde habla sobre su blog Crónicas Móviles y cómo los celulares están cambiando la manera de producir noticias periodísticas.
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“Cualquiera puede cubrir una noticia…”
En Página/12 salió hoy un reportaje a Pablo Altclas, donde habla sobre su blog Crónicas Móviles y cómo los celulares están cambiando la manera de producir noticias periodísticas.
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“Cualquiera puede cubrir una noticia…”
Los CD son muy buenos soportes para archivar colecciones de diarios y revistas digitalizadas.
Perfil lanzó esta semana todas las revistas Noticias del 2005 en un CD. Son en total 52 ejemplares (6 mil páginas) con un buscador propio para buscar tapas, notas, nombres o temas. El precio es de $39 y se pide unicamente por teléfono al 4 341-8900 o por mail.
También saldrá a la venta por estos días “Animales fabulosos”, un libro más un CD con la colección completa digitalizada de las famosas revistas culturales El grillo de papel (59-60), El escarabajo de oro (61-74) y El ornitorrinco (77-86). Tres publicaciones imprescindibles para entender los hechos más importantes de los últimos cuarenta años desde una mirada intelectual. Por las páginas de las revistas que dirigió el escritor Abelardo Castillo pasaron desde la Revolución Cubana, la llegada del hombre a la Luna, el regreso de Perón y la polémica con Julio Cortázar entre los que se exiliaron y los que se quedaron.
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Nota en Página/12
Adidas Adicolor (White) son zapatillas blancas que vienen con pinturas para que uno pueda decorarlas como se le de la gana. El comercial del producto está protagonizado por la mismísima Jenna Jameson, la reina del porno de la última década.
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Adidas Adicolor
Hace dos años entrevisté a Víctor Hugo Bugge, el fotógrafo presidencial desde 1978. El hombre es uno de los que más conoce la intimidad del poder y la retrata como nadie. Por su lente pasaron desde Videla hasta el actual Néstor Kirchner. Son varios presidentes ya, democráticos, interinos y usurpadores del poder, pero Bugge sigue firme en su puesto. Aquella vez, en un subuselo de la Rosada, Víctor recordó los tres días más dramáticos que pasó desde el retorno de la democracia. En semana Santa de 1987, Aldo Rico se pintó la cara e intentó sublevarse, pero la gente llenó Plaza de Mayo para apoyar a Alfonsín, quien el domingo de Pascua fue en helicóptero hasta Campo de Mayo para poner en caja a Rico y volver y decir su frase más famosa: “Felices Pascuas, la casa está en orden”. Bugge viajó en ese helicóptero.
“Esa semana santa a la noche la pasamos mál. Yo me quedé a dormir acá porque Alfonsín se había quedado y a las dos de la mañana me llaman y me despiertan: “mirá que se vienen para acá a tomar la Rosada”. Yo bajé descalzo, no me olvido nunca más, en patas para no hacer ruido. Estaba todo oscuro. Venían a tomar la Casa de Gobierno. Y me tropecé con un pibe, un colimba, que estaba temblando con la ametralladora en la mano. Creo que si tenía la mano en el gatillo hacía un desastre. Era un pendejo.
Fuimos hasta Campo de Mayo. Los milicos estaban muy calientes. Gritaban: “Avanzan la civilidad!”. Estaban sacados. “¿Como puede ser?”, pensé. Ahí tuve miedo, me cagué en las patas, porque no existía un carajo, ni la seguridad que te da a cámara ni estar al lado del presidente. Yo pensé que si se desbordaba todo, iba a haber una matanza general. Después cuando vi la televisión con la gente en la calle y todos los políticos arengando, me quedé tranquilo. Desde el helicóptero veíamos a la gente con palos apoyando a la democracia…yo siempre digo que la frase “Felices pascuas”, fue un acierto, aunque hoy esté tan cuestionada. Sin Alfonsín estaríamos hablando de 50 mil muertos, fácil”.

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Sitio oficial Víctor Bugge
Algunas de las notas más interesantes de los diarios del fin de semana:
Clarín
El Negro (Revista Viva)
Las marcas se expanden
Bettie Page y el sexo en los años ´50
La “movela”, la primera novela por celular
La Nación
Suben las compras online de supermercado
Se viene la Feria del Libro
The economist: el secreto de un éxito
Página/12
Los falsos documentales
El consumo de lujo
El Mundo (España)
La industria del cine hace las paces con Internet
El País (España)
El éxito de YouTube
Uno de cada tres usuarios de Internet en los EE.UU lee un diario online, según un estudio de la Asociación de Periódicos de ese país. Reveló, además, que los diarios norteamericanos enfrentan un descenso de circulación y una caída de la publicidad, mientras que al mismo tiempo aumenta el número de lectores que se informan a través de las ediciones digitales de los periódicos.
El año pasado el número de usuarios de estas versiones creció un 21% mientras que en el mismo período, los diarios de papel sufrieron un descenso del 2,6%.
El trío MIDACHI y que Canal 13 ponga una y otra vez su show teatral cuando tiene un hueco que llenar en la grilla de su programación.
¿Hasta cuando? Ese trío ya resulta insoportable y ni sus chistes ni sus imitaciones resultan graciosos. Y además, se nota a la legua que entre ellos no tienen ni onda, ni amistad ni química y que volvieron a juntarse después de más de 10 años pura y exclusivamente por cuestiones de dinero.
El arte callejero puesto a disposición de la publicidad. Desde hace algunos años, el artista británico Julian Beever pinta imágenes en las calles de Europa y los Estados Unidos. La técnica que utiliza se llama anamorfismo, que provoca que las imágenes, al verlas desde un ángulo determinado, den la sensación de ser reales. Así puede hacer aparecer una piscina en el medio de una vereda londinense, por ejemplo.
Algunas empresas contrataron a Beever y consiguieron que los peatones le prestaran atención a sus marcas y productos, en medio de la contaminación de anuncios tradicionales.

Links sobre el artista:
Julian Beever Sitio oficial
Wikipedia
Ciudad Internet
Uso hace algunos meses la agenda online 30 Boxes y es muy cómoda, rápida y simple.
Pero hoy salió la beta del esperado Google Calendar y es mucho mejor.
Funciona con el mismo usuario y pass del Gmail. Sus características principales:
-Es rápida y muy simple de usar.
-Ordena las vistas por día, semana, mes o cuatro días.
-Tiene un buscador potente (ideal para saber cuándo nos reunimos por última vez con alguien, etc.)
-Un sistema para invitar a otras personas y compartir la agenda (para trabajo en grupo).
-Un sistema de “reminders” para recordarte (10 minutos antes, una hora, un día, etc.) un evento vía email.
Link:
Google Calendar
Soñé que cuando terminaba de leer Truman Capote, La biografía (de Gerald Clarke, Ediciones B, 1989), me levantaba y revoleaba sus setecientas páginas por el balcón. Que después me iba hasta la tumba del escritor y lo revivía para matarlo de nuevo. A trompadas. Pero Truman se reía durante toda la golpiza, incluso cuando empezó a salpicar sangre, generando en mí una impotencia horrible. Algunos sabrán de qué hablo. Una impotencia que solo saben generar los cínicos como Truman.
Supongo que el sueño violento fue porque en las últimas cien páginas, nuestro protagonista se torna más insoportable aún que durante sus 50 y pico años de gloria. Porque uno intuye y sabe el obvio final e intenta que, por una vez, deje de tomar vodka, de esnifar cocaína y de flagelarse con ese látigo invisible que él llamó “don” en el prólogo a modo de despedida del impresionante Música para Camaleones (1980), su último libro escrito en vida. Truman se creyó tanto aquello de enfant terrible que se las arregló para escribir, publicar y aparecer en las tapas estando ya muerto.
Después del contundente y asesino éxito de A Sangre fría (1965), la editorial Random House le pagó varias fortunas en concepto de adelantos por lo que sería su nueva obra, Plegarias atendidas. Pero pasaban los años y la novela no aparecía. Truman, metido en diez proyectos a la vez de cine, teatro, periodismo, viajes y amistades famosas, repetía con esa vocecita de flauta que tenía en las gateras la mejor novela de la historia de la literatura. Cuando su editor Joe Fox le preguntaba cuánto le faltaba, siempre le respondía lo mismo: Poco.
Pero Truman se salió con las de él y se murió casi 20 años después sin entregarles la novela. Pudo vivir y pagarse todos sus caprichos –un Jaguar, varias casas y taxi boys- a costa de promesas. De todas formas, llegó a entregar tres capítulos que fueron publicados por entregas en la revista Esquire. Para variar fueron un éxito y, sobre todo, “La Cote Basque”, que le valió el rechazo eterno de al menos siete de sus amistades millonarias. Truman había divulgado todo lo que como buen gay chismoso recopiló durante años en charlas privadas. “¿Qué pretendían de mí? ¿acaso estoy aquí para divertirlos?” , preguntó, herido.
Esos tres capítulos alcanzaron para que en 1987 se publicara su primera obra póstuma. El título está considerado por muchos como uno de los mejores del siglo XX. Responde a una cita de la Madre Teresa, que dijo: “Se vierten más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas”. Truman se las ingenió también para ser el mejor ejemplo de su título. Uno termina sufriendo como un condenado por lo mismo que siempre deseó alcanzar. Y así fue su vida. Soñó su éxito y su fama y sus amigos millonarios y estrellas del cine y la TV. Soñó su soberbia y su exclusiva fiesta de antifaces. Soñó sus viajes por el mundo, sus novelas y –sobre todo- soñó A Sangre fría.
El segundo libro que Truman escribió estando muerto es más reciente y se llama Summer Crossing (Anagrama, 2005). Se trata de una novela corta que escribió en 1949 antes de darse a conocer, es decir, antes de su primera novela, Otras voces, otros ámbitos (1948). En realidad, Truman no quería publicarla, tal vez por una cuestión de estilo o vanidad. O las dos cosas juntas y otros motivos hoy ya imposibles de conocer.
Su abogado y amigo Alan Schwartz escribe un epílogo donde parece querer lavar sus culpas por saber, en el fondo, que está publicando un libro que Truman había descartado estando vivo. Explica que en realidad alguien encontró el manuscrito de la novela (Capote escribía siempre a mano en blocs amarillos y lápices negros) en 2004 y lo ofreció para subastar en Sotheby`s.
De todas maneras, y a pesar de cualquier justificación, la novela es buena. Necesaria para completar su obra. Deja espiar al primer Capote e intuir algo de lo que vendría después con Breakfast Tifany´s (1958), por ejemplo, acaso su mejor novela. En Summer crossing Truman cuenta la historia de Grady Mc Neil, una ricachona de 17 años que logra quedarse sola en su piso de Central Park mientras sus padres se van a un crucero de verano. Se queda por culpa de un amor oculto que tiene con un empleado de valet parking cinco años mayor, un clase media más baja que media que, encima, es judío.
Es ya conocido el éxito de Capote, la película que ajustició con un Oscar a Philip Seymor Hoffman como el mejor actor de Hollywood 2005. Los medios de todo el mundo desempolvaron sus archivos y lo volvieron a poner en las tapas de los suplementos de espectáculos y culturales.
Truman sigue sangrando. Y riendo.