Al periodista Alejandro Agostinelli le hicieron un truco de magia y le desaparecieron su blog. administraba Magia Crítica, uno de los que formaban parte de los blogs del sitio del alicaído diario Critica de la Argentina. Hasta que el último lunes tuvo la indecencia de preguntarle a la jefa de la edición digital del diario si podía contar con ella para influir en la gerencia de la empresa para recuperar el sueldo que solía pagarle por hacer esa tarea. Inmediatamente su blog fue dado de baja. Ahora, gracias a WordPress y a un amigo, sigue existiendo.
Continúan los problemas gremiales en el diario Crítica (propiedad de PAPEL 2.0 S.A). Ayer todos los trabajadores, que se encuentran en asamblea por sueldos atrasados y otras cuestiones gremiales (tienen un grupo en Facebook), recibieron esta carta:
Buenos Aires, 5 de enero de 2010
A todos los trabajadores de Crítica de la Argentina:
Vuelvo a comunicarme con Uds. con el objetivo de informales el cronograma de pago de haberes de este mes y la decisión de la empresa de discontinuar, hasta el 21 de marzo del corriente año, la Revista C.
Ese fue, más o menos, el tema principal del almuerzo con el amigo y colega Patricio Barton, para una nota que finalmente salió hoy publicada en el diario Crítica. La idea era charlar sobre si las redes sociales fagocitarían a los blogs en el mediano y largo plazo, tal como sostienen varios gurúes. “Facebook es una aspiradora de la web que se está chupando todo el contenido. Cualquier cosa que se está haciendo hoy en internet no va a poder evitar pasar por alguna red social”, dije entre tenedor y tenedor. ¿Vos qué opinás?
Barton es un lúcido entrevistador (acompaña a Dolina todas las noches en radio). No se le escapa ninguna palabra. La nota completa, acá.
La periodista rosarina Fernanda Mainelli escribió, en el marco del taller de crónica de la Fundación de Nuevo Periodismo que dirige Gabriel García Márquez, una muy buena crónica sobre la estética narco de Medellín que salió publicada ayer en la revista C del diario Crítica. En el blog Las Águilas Humanas se puede leer completa (en C salió editada por cuestiones de espacio). De paso, en el blog también van a encontrar otras crónicas muy interesantes de los alumnos del taller que dirige Cristian Alarcón.
A juzgar por estas dos tapas, los perdidos parecen ser los que titularon la tragedia del avión en estos diarios. De mal gusto para algunos, lugar común y obvio para otros, lo cierto es que ambos cayeron en la trampa y titularon con la famosa serie.
Desde ahora, que ya no aparecerá su columna dominical, Jorge Lanata dejó de escribir en el diario Crítica, que fundó él mismo hace poco más de un año. Los periodistas del diario recibieron el viernes un mail del fundador, donde les adelantó que se “sentía despedido”, porque los dueños del diario (con el español Antonio Mata, a la cabeza) le quitaron a sus dos colaboradoras. Es decir, Lanata se quedó sin sus dos cronistas, Luciana Geuna y Jéssica Bossi, que él había sacado de la redacción de la revista Noticias.
Poco antes, los dueños de Crítica ya habían decidido que Lanata dejaría de aparecer en tapa, salvo que consiguiera una gran primicia. Si la nota era una más, podría llegar a aparecer el título en tapa, no así su autor. Como el periodista persistía en continuar escribiendo el domingo, “los españoles”, como llaman en el diario a la administración Mata, le quitaron las dos periodistas que buscaban la información para las notas de Lanata. Entonces, el fundador del diario decidió retirarse de la cancha (cada uno tuvo su excusa perfecta para dejarse de soportar).
Desde hoy, entonces, pasará a ser mala palabra dentro de Crítica, una constante lanatiana. Funda un diario, se va y pasa a ser la oveja negra. También dejaría el diario otro personaje menor en la historia, pero con glorias pasadas, el escritor Miguel Bonasso, a quien los españoles le quitaron la vidriera que es la contratapa de un diario, por menos ventas que tenga. Enojado, “Cogote”, así le dicen al ex montonero, pegaría el portazo en las próximas horas. La política recupera así, a tiempo completo, a un hombre que fue incondicional de Kirchner y ahora se aleja cada vez más.
Los buscadores del Santo Grial en la Argentina, del periodista Hernán Brienza, autor de los libros Maldito tu eres, El caso Von Wernich y El Loco Dorrego.
El día después de la muerte de Raúl Alfonsín, Crítica ilustró su tapa con una foto retocada. La foto original fue tomada en 1989 por el fotógrafo presidencial Víctor Bugge y aparecían Menem y Alfonsín, caminando por los jardines de la quinta de Olivos. Allí hablaron sobre el adelantamiento del traspaso del poder. Hace algunos años entrevisté a Bugge. Recuerdo que esa foto le encantaba y la elegía entre sus mejores. Recuerdo también que le llamaba la atención la pose de Menem (erguido, con entusiasmo y ganas, canchero con una mano en el bolsillo) en contraposición a la postura de Alfonsín, encorvado, derrotado y con las manos atrás. “Así caminan los presos por los pasillos de la cárcel”, me dijo Bugge una tarde en el sótano de la Casa Rosada, mientras arriba, en el Salón Blanco, hablaba el venezolano Chávez.
Crítica borró a Menem y la alteración provocó el repudio de la Asociación de Reporteros Gráficos Argentinos (ARGRA), que dice que no se le pidió autorización a Bugge para retocar esa foto. Además, dicen que hay un delito y una “barbaridad periodística”, ya que no se le informó al lector que esa foto había sido modificada digitalmente.
El comunicado completo de ARGRA:
El día 1 de abril, el diario Crítica publicó en tapa una foto icónica de Alfonsín y Menem. Lástima que Menem no estaba. Nadie lo echa de menos, es cierto, pero la cuestión es otra. La foto, de nuestro colega Víctor Bugge, fue intervenida alterando su contenido en desmedro de una imagen (la original) que es parte de nuestra memoria social y que remite al final del gobierno de Alfonsín. El problema no es si la alteración “sirve” a los fines de ilustrar la muerte del protagonista. El problema, otra vez, es que nadie en el diario Crítica consideró relevante consultar al autor o avisar al lector desprevenido de la maniobra realizada. Lo que hicieron no sólo está reñido con la más elemental ética periodística. Es un delito. Previsto y tipificado en la ley 11723 de derechos de autor. Víctor Bugge es, justamente, el autor de la fotografía y titular de sus derechos, y por lo tanto, la única persona que puede autorizar la modificación de la imagen. El lector debe saber que la imagen fue modificada y con qué fines. Las leyes están, hasta donde alcanzamos a entender, para ser cumplidas. ARGRA no sólo repudia la barbaridad periodística cometida y el delito perpretado. Además denunciará ante los foros que correspondan la maniobra que, es doloroso reconocerlo, seguramente ha sido llevada adelante o consentida por colegas periodistas.
ARGRA recuerda que el desmedro de una imagen icónica, es en perjuicio de la memoria visual colectiva de nuestra Historia, la que construimos diariamente con nuestro trabajo.
Exhortamos a los medios, y a quienes trabajan en ellos, a respetar nuestro trabajo, y las leyes imperativas que lo regulan y resguardan.
No hace todavía una semana que Jorge Lanata abandonó la dirección del diario Crítica y ya pulula por la TV publicitando su nuevo proyecto televisivo en Canal 26. En una escueta carta a los lectores publicada el domingo, confiesa con una suerte de orgullo ser una de las personas que más veces se ha despedido de los medios (!), habla de su próximo programa y se va en palabras acerca del dinero y otras cuestiones sin importancia. Pero no explica las verdaderas razones de su renuncia. Ni a sus lectores ni a la redacción de excelentes periodistas que él mismo convocó, hace apenas un año, bajo promesas que hoy parecen humor negro. Todos ellos creyeron en las expectativas que él generó. Y en eso Lanata es muy bueno. Es un gran formador de equipos y un motivador que logra convencer y seducir con sus propuestas. El ruidoso lanzamiento del diario incluyó un documental emitido por TV abierta donde Lanata era la estrella principal. Las cámaras lo seguían todo el tiempo hasta en su auto, como si se tratara de un reallity show. A diferencia de otros proyectos periodísticos, Lanata tuvo la suerte y el privilegio de posar en varias tapas de revistas y salir en muchos programas de radio y TV para difundir el lanzamiento de su diario.
Decía el periodista antes de la salida de Crítica:
“Vamos a hacer periodismo, algo que los demás no hacen”.
“No hay nada vivo ahora. Había que hacer algo vivo. Y por eso estoy acá”.
“Tenemos fondos para aguantar dos años a pérdida”.
“Este es mi último gran proyecto”
“Hoy casi no quedan periodistas”
La curiosa estrategia publicitaria del lanzamiento de Crítica (ideada por la agencia de advertainment Fire) se basó en diferenciar al producto del resto de los diarios. Sin mencionar cualidades y virtudes propias, se atacaba a los demás. Este es uno de los comerciales:
En octubre pasado Lanata aseguraba vender 40 mil ejemplares diarios (y 50 mil los domingos), aunque nunca aceptó ser auditado por el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC) por considerarlo “influenciable” (?). Sin embargo, el día de su renuncia, Clarín.com informó que el diario no vendía más de 6 mil ejemplares. Supongamos que ese número es exagerado y Crítica vende el doble, 12 mil ejemplares. O 20 mil. Pero las ventas no parece ser el motivo principal de la renuncia del periodista. Hace pocos días, en un programa radial, Lanata reconoció “cortocircuitos” con Antonio Mata, el principal inversor.
No es casual que en su carta de despedida Lanata le haya dedicado una posdata a su enfrentamiento personal con Clarín de casi la misma cantidad de caracteres que la carta entera. Es decir, parece importarle mucho más sus rencillas con Clarín que explicarle a sus lectores y a sus ahora ex empleados las verdaderas razones de su abrupto portazo.
Ayer, en una asamblea, los periodistas del diario decidieron seguir con su trabajo y sacar el diario adelante. Ojalá así ocurra.
El periodista no pisaba la redacción desde el miércoles, dicen que enfrentado con el principal inversor Antonio Mata (ex propietario de Aerolíneas Argentinas). Guillermo Alfieri se hace cargo de la dirección del diario que hace pocos días cumplió su primer año y que, por el momento, seguirá saliendo con normalidad. Crítica tiene problemas de todo tipo. Las ventas, según informa con algo de saña Clarín.com, no superaban las 6 mil diarias en Capital Federal. Tampoco recibía una cantidad suficiente de pauta publicitaria y su redacción -plagada de periodistas reconocidos- comenzó a desmembrarse a pocos días de nacer, con la tempranísima ida de Martín Caparrós (entonces subdirector), editores importantes y accionistas iniciales y con varios problemas internos que se filtraron en la web.
Después de incursionar con más ruido que éxito en el Maipo con el teatro de revista, Lanata (que hoy se reunió con la Comisión interna del diario y con algunos periodistas cercanos para comunicarles su ida) vuelve a la TV en el Canal 26 (arranca el 14 de lunes a viernes a las 20 hs.), propiedad del ex diputado Alberto Pierri. También se supo que por el momento el fundador de Página/12 seguirá escribiendo su columna dominical.