Artículos etiquetados como: 'Literatura'
“Tal vez suene un poco presuntuoso, pero si yo conseguí cierto lugar, es porque pelee para tenerlo. Cuando me decían “ni en pedo podés publicar una crónica de veinte mil caracteres”, yo me plantaba y decía que se publica así y si no la quieren que se vayan a la puta que los parió. No es que el primer día que fui con un texto me dijeron “que bueno Caparrós, vení acá y publicá lo que se te de la gana”. Me ha pasado con muchos editores y todavía me sigue pasando, tener que pelear para publicar lo que se me de la gana. Es muy fácil argüir obediencia debida y publicar lo que te piden, porque tenés que morfar, etc. Está bien. Pero después no te quejes si no te dan el lugar que vos pensás que deberías tener. La extensión, la forma, los temas, ciertos exabruptos… si no te peleas por lo que hacés, después no llores”
“Mi lenguaje natural es la escritura. Cuando se me ocurre algo se me ocurre en términos de texto, eso está claro. Estoy entrenado desde chiquito para eso. Siempre leí mucho y mi forma de relación con el mundo fue a través de la palabra escrita. Cuando se me ocurre una idea, se me ocurre en forma de frase, no en forma de imagen o de sonido. Después, la radio me gusta muchísimo y estoy muy cómodo con ir a un estudio de radio. Hace muchísimo no hago radio, pero cada tanto me tiento. Creo que la última vez fue cuando tuvimos un programa con Dorio y Telerman en Radio Belgrano, en marzo del 87. Duró un mes y medio porque en abril fue el levantamiento carapintada de Semana Santa. Ese lunes, después del domingo de “la casa está en orden”, salimos a las siete de la mañana diciendo que que suerte que habíamos preservado la democracia, pero que queríamos saber qué había negociado Alfonsín con los militares. Y recibimos un llamado al aire de la directora de la Radio, Chiquita Constenla, para que a las nueve estemos en su oficina. Nos dijo que estábamos despedidos. Nos convenció aún más de que la democracia era democrática y que la casa estaba en orden, jajaja…”
“La televisión me parece un medio muy potente pero no me cae bien. Hay demasiada gente que media entre lo que a uno se le ocurre y lo que finalmente termina saliendo en pantalla y en general media para mal: para controlar, para censurar… esto no es intrínseco de la TV pero como es un medio que tiene tanto poder, siempre se produce ese frente”.
“Empecé en Noticias cuando tenía 16 y cuando cerraron, trabajé unos meses en la revista Goles. Me mandaban a todos los partidos de mierda. El otro día me crucé con el Chavo Fucks que me dijo que tenía un Banfield 0 Temperley 0 comentada por mí. Le dije que me lo de, me acuerdo ese día porque fue un partido de mierda y encima no tenía coche todavía así que había que ir en colectivo…
En esa época solo Goles y El Gráfico ponían calificación a los jugadores. A veces charlábamos con alguien de El Gráfico para no hacer grandes desastres y ponerle un dos a uno que después tenía un ocho en El Gráfico. ¿Como hacés para ver a todos a la vez? Siempre hay un ocho que uno se pregunta… ¿qué habrá hecho este pibe?”
“Después cuando me fui, me quedé en Franca sin saber bien donde quedarme. No laburé en prensa durante varios años. Estudié historia porque me interesaba de chico… cuando llegué creía que sabía francés del colegio, pero me di cuenta que no sabía un carajo. No laburaba porque no tenía laburo, vivía con 600 francos por mes que mis viejos me mandaban. Con 300 pagaba el alquiler de una pieza y con los otros 300 morfaba y hacía el resto. Vivía medio ajustadamente, siempre invitado a comer a casas ajenas”.
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Caparrós se motiva hablando casi de cualquier cosa, pero mucho más si se trata de los medios. Por eso no ahorra crudeza para hablar de la crisis del periodismo gráfico, el género de la crónica y su importancia política, Internet y la revindicación de los libros largos. Esta es la tercera y última entrega de la entrevista a Martín Caparrós. Pero quedó material afuera y habrá un bonus track. Estén atentos.
“Suelo decir que a mí me sorprende que los editores de los medios gráficos argentinos trabajan para una especie que ellos han inventado que es muy paradojal y contradictoria, que es un lector que no lee. Ellos creen que los lectores no leen. Entonces, si un lector no lee, ¿qué carajo es? Porque un lector se define por ser alguien que lee. Un lector que no lee es como… qué se yo… una heladera que calienta. Pero ellos trabajan para ese género curiosísimo, bizarro. Entonces pelean contra los medios electrónicos con las armas de los medios electrónicos. Hacen medios gráficos como si fueran televisión o Internet o lo que fuese. Es un error, por supuesto. Y la gente deja de leer. No hay una revista en este momento en la Argentina que se lea. Los diarios bajan su circulación y los medios gráficos están en una crisis como yo no conozco, no había visto nunca. El periodismo gráfico está mal, muy mal. Mundialmente también, pero no tanto. Hay revistas como Gatopardo como Soho como Etiqueta Negra… que les va bien, porque hay gente para eso. Quizás no sean 500 mil personas, pero hay muchas cosas que no son para 500 mil personas…
A mi me parece muy raro, porque en general en América Latina todavía existe esa creencia de que el periodismo argentino es muy bueno. Suelen pensar que es el mejor. Y después se sorprenden cuando vienen acá y no ven un medio donde supuestamente está ese gran periodismo argentino. Seguimos viviendo glorias pasadas.
Muchos de los buenos periodistas creo que están resignados a no tener espacios para trabajar. La crónica no es solo un lujo narrativo, también es una posición política… quiero decir, frente a esta decisión de los grandes medios de actualidad de postular que importa lo que le sucede a la gente que tiene poder, la crónica habla de otro tipo de gente. Para las personas comunes, la única posibilidad de salir en los diarios es un choque de trenes, un crimen pasional o algún que otro accidente. Sin sangre es muy difícil que una persona común salga en los diarios. Los que salen en los diarios son los que tienen poder. Políticos, económicos o del espectáculo: actrices, futbolistas, modelos, etc. Y eso postula una idea muy fuerte del mundo: que lo que importa es lo que le pasa a la gente que tiene poder. Eso es lo que te está diciendo el diario todo el tiempo. Marca agenda y marca una forma de ver el mundo. En cambio la crónica habla de otra gente. Y en ese sentido me parece muy política”.
“Por momentos tengo la sensación de que ya escribí suficientes crónicas. Y en algún momento pensé que esta de El Interior iba a ser como mi última crónica. Que ya está bien, que ya hice lo que tenía que hacer en ese campo. Y que cuando terminara esto iba a terminar con este género. No estoy tan seguro de que lo haga, porque me da un poco de pena, porque después siempre aparece algo que me dan ganas de contar. Sería tonto cerrar una puerta, ¿para qué? Pero un poco tengo esa sensación, como que si sigo haciendo esto voy a empezar a repetirme más de lo que me gustaría”.
Internet
“Es muy interesante navegar sin rumos y azarosamente y terminar leyendo leer cosas que nunca te propusiste leer. Eso me da mucho gusto. Navegar implica como una decisión, con un timón y partida, destino y esa serie de cosas. Pero acá creo que es entrar en una serie de corrientes arremolinadas. Uno se mete en una página y te remite a otro y las conexiones impensadas… no? Eso tiene un problema que es que te crea como una ansiedad por ir yendo un poco más allá que a veces te dificulta quedarte el tiempo necesario para leer cada uno de esos materiales”.
“Me parece que hay muchas cosas para contar y no me decido a dejar de contar algunas de ellas. Por supuesto que hay muchas que no cuento, pero aún así, todas las cosas que están en esos libros me parece que son las indispensables. Tal vez debería tener más capacidad crítica y dejar afuera cosas. Pero cuando empiezo a pensar en el libro, pienso: “bueno, esta vez sí voy a hacer un libro cortito”. Y después termino haciendo estos mamotretos…
“La editorial se lo banca porque como La Voluntad era muy largo y la Editorial Planeta lo rechazó porque era largo y salió publicado en Norma y después se arrepintieron y ahora están como curados de espanto. Además me parece que, como lector, estoy a favor de los libros largos. Es decir, si es un libro bueno, no quiero que se termine nunca. Si es malo y largo es como si fuera largo y corto. Lo dejás y listo. Cuál es la ventaja de que sea corto más allá del problema industrial?
-Bueno, para ellos es una ventaja que sea corto por el problema industrial de impresión…
-Bueno, pero no es mi problema. Ni como escritor, porque quiero decir una cantidad de cosas. Y como lector, porque, justamente, cuando estás interesado, enganchado en un libro, quiero que dure para siempre.
Links:
Parte 1
Parte 2
Bonus Track
Esta es la primera de tres entregas de una larga entrevista al escritor, historiador y periodista Martín Caparrós, considerado uno de los mejores cronistas del mundo. Fue en su casa durante una mañana primaveral, a fines de septiembre, entre jugo de naranja, cigarrillos y, por supuesto, Caparrós vestido de negro.
Nos juntamos a charlar con la excusa de su libro El Interior, que en ese momento acababa de salir. Pero terminamos hablando de blogs. Antes pasamos por la crisis actual del periodismo gráfico, los sueños setentistas y los de ahora, algo de literatura, su libro, sus años en Francia cuando estudiaba historia en La Sorbona, las crónicas y el mito del periodismo argentino, la euforia en la vuelta de la democracia…
Los párrafos serán puestos casi sin preguntas y en orden de temas. Hoy, Caparrós hablará del lenguaje y su método para trabajar los textos.
“Trabajo con un grabador. Cuando escribía crónicas solía ir escribiendo en una libretita, y en un momento descubrí que llamaba mucho la atención si me paraba en una esquina y anotaba. Y que ahora llama mucho menos la atención un tipo que habla solo por la calle que uno que anota. Entonces voy grabando. Pero grabo casi el texto final, no es que tomo notas. Escribo oralmente.
-Como Borges, que como no podía escribir, dictaba
-Salvando las inmensas distancias. Él lo hacía porque era ciego… quizás yo también, andá a saber”.
“En general no escribía en la computadora. Usaba el grabador. Hay un trabajo muy fuerte de edición. Crea una forma de escritura extraña… una escritura en el lugar y en general la escritura es posterior a lo que uno está viendo. Y es curiosa esa manera de trabajar. Escribir in situ, digamos”.
“La mayor parte de los testimonios son grabados porque sino me hubiese sido difícil reproducir el habla con ciertos detalles y me parece muy importante. Editar lo que alguien dice me parece siniestro y es una costumbre muy propia del periodismo argentino. Y yo nunca entiendo porqué lo hacen. A mí me pasó muchas veces que me encuentro, me veo en publicaciones diciendo palabras que yo sé que no digo. Yo sé las palabras que elijo. Sé si voy a decir hospital o nosocomio. Y sin embargo a veces me veo diciendo palabras como nosocomio. Y me parece curioso porque yo creo que los periodistas deberían entender que las palabras que uno dice me parecen tan importantes como las supuestas ideas que uno trata de transmitir con estas palabras. Sin embargo los periodistas se creen libres de poner cualquier palabra en boca de cualquiera; de traducir lo que alguien dice a un lenguaje supuestamente… mejor ¿será? Me impresionó mucho. Es como si en una foto a mí me pusieras pelo rubio, ¿no? ¿Por qué?”
“El grabador muchas veces lo llevaba en el bolsillo de la camisa, fundamentalmente para que no interfiera en las charlas, no con el objetivo de engañar a nadie. Lo curioso es que los periodistas le cambian las palabras a la gente cuando las transcriben pero después mucha gente, cuando habla con un periodista, trata de hablar en ese lenguaje que los periodistas le inventan a la gente. Entonces ahí te cierra el círculo. ¿No viste que en la televisión cuando le preguntan a cualquiera por la calle sobre un delito, la gente habla como la policía? Es un delirio”.
Parte 2: Caparrós habla de El Interior y el país.
Parte 3
Bonus Track
Los fans están chochos porque se viene otra película sobre el genial Truman Capote. Dirigida por Douglas Mc Grath, se centrará en los años en que el escritor norteamericano se dedicó a investigar “A sangre fría”, su libro más famoso. La película se estrena un año después de Capote, muy elogiada por la crítica, ganadora de varios premios (entre ellos, el Oscar a Philip Seymour Hoffman como mejor actor) y también centrada en los mismos años del escritor.
Infamous se estrenó en EE.UU y por el momento no tuvo tanto éxito entre el público, tal vez un poco cansado de ver otra vez lo mismo. Recordemos que el año pasado se desató una “Capotemanía” en todo el mundo a raíz del éxito del otro film. De todas formas, las críticas acompañaron a Infamous. En el trailer, se puede ver que la interpretación del actor (Toby Jones) es muy buena. La caracterización de Jones es excelente, logrando un impresionante parecido físico con el verdadero Capote. La película tiene a varios actores famosos: Sigourney Weaver, Gwyneth Paltrow y Sandra Bullock, entre otros.
Links:
IMDB
Truman sigue riendo
El otro Capote (Clarín)
Capotemanía I y II
Imprevisión
Publicado el 08-11-2006 por Lalo en Cine
El periodista Sergio Di Nucci acaba de ganar el premio La Nación-Sudamericana 2006 con su novela Bolivia Construcciones, donde cuenta la vida de inmigrantes bolivianos en la Argentina. Hoy Di Nucci fue tapa de La Nación y en el reportaje (hecho por Leila Guerriero), el periodista lanzó algunas ideas que tal vez puedan servir como disparador de un interesante y postergado debate. El oficio (o trabajo?) de escribir, los premios literarios, el dinero y el temor a la página en blanco, son algunos.
Di Nucci anunció que piensa donar el dinero del premio para mejorar los trámites de radicación de bolivianos en el país. “Yo escribí la novela para ganar el premio y donar la plata -dice-. Siempre me llamó la atención pensar qué hace un escritor con el dinero cuando gana un premio. ¿Qué es esa plata? ¿Para qué es esa plata?
-¿El pago por su trabajo?
-No sé
-¿Por qué podría no serlo?
-Porque me parece que hay una incongruencia entre escribir una novela sobre la villa y después recibir el premio de La Nación en el (Hotel) Alvear. El dinero no me corresponde. Les corresponde a ellos, a los bolivianos, de los cuales trata la novela.
-¿La misma ecuación harías con cualquier otro tipo de tema, si hubieras escrito sobre clases medias o altas?
-No sé. Pero me sorprende eso: lo que hacen los escritores con los premios.
-¿Y no es peligroso sugerir que ser escritor no es un trabajo?
-Está bien, puede ser. Quizá porque yo no me siento escritor. Yo trabajo de periodista y eventualmente hago otros laburos. Pero en cuanto a mis valores, para mí, esto es lo más aceptable. Me parece muy triste y lamentable la gente que empieza a hablar de su pánico a la página en blanco. En este mundo, escribir es una felicidad.

Links:
La Nación
Firmes lazos con una novela clásica
Publicado el 29-10-2006 por Lalo en Uncategorized
“Los inconvenientes del Efecto J.K Rowling”, por Rodrigo Fresán.
Página/12
Editoriales alemanas le dan pelea a Google Books
Clarín
El libro de moda: The Long Tail. “Un librazo”, dijo Gantman
Ya dimos
Publicado el 05-10-2006 por Lalo en Uncategorized
Me enteré, pero tres días después. Lamento no haber podido ir el miércoles al encuentro de “La Joven Guardia” en el marco del Ciclo de Nueva Narrativa Argentina que organizó la Facultad de Ciencias Sociales, en la UBA. Maxi Tomas, compilador de la antología de cuentos de escritores nacidos después de 1970 (ver reportaje en eBlog), intentó moderar lo que dijeron los escritores Pedro Mairal, Florencia Abbate, Mariana Enriquez y Washington Cucurto.
Para los que como yo se lo perdieron, el viernes en Página/12 salió una nota al respecto. Parece que la charla le hizo honor a la reciente primavera. Momentos hot. No era para menos. Y eso que no estaba Terranova…
Publicado el 25-09-2006 por Lalo en Uncategorized
Carmen Balcells, la agente literaria más famosa del mundo, no da entrevistas. Manejó las carreras de Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Mario Vargas Llosa y Pablo Neruda, entre otros. Se le adjudica haber impulsado el famoso “boom latinoamericano” de los años ´60 y ahora anda tras un proyecto increíble en Barcelona. Hace poco habló en lo que fue, según ella, la segunda entrevista de su vida en veinte años. La entrevistó el diario La Vanguardia y acá la reprodujo el suplemento Ñ de Clarín. Vale la pena.
Link:
Clarin.com
Publicado el 08-08-2006 por Lalo en Uncategorized
Para los que disfrutan de la pluma de Eduardo Galeano, acá escribe sobre el mundial, Zidane y su cabezazo, pero en realidad escribe sobre el fútbol, la vida, la verdad y la mentira. Galeano puro.
Publicado el 21-07-2006 por Lalo en Uncategorized