No es la corrupción kirchnerista. Tampoco son los informes de su programa PPT. Ni los imitadores, ni la sueca Larrson. El fenómeno es Jorge Lanata. La gente lo mira y lo sigue, haga lo que haga, diga lo que diga. Magnetiza a la audiencia con su estilo, sus contradicciones y sus palabras, siempre provocativas.
Lanata es hoy el pararrayos de casi todos los que no simpatizan con el modelo kirchnerista. Es el faro, el nuevo ídolo de los que odian a Cristina, a sus ministros, a la Cámpora y a 678. Es la nueva estrella del Grupo Clarín para fogonear en los medios al gobierno.
También es el principal destinatario de los durísimos ataques de los periodistas kirchneristas, que lo detestan y lo critican constantemente. Le hacen un gran favor: lo alimentan y Lanata se hace cada vez más grande.
Lanata es el nuevo Neustadt.
El domingo su programa tuvo más de 30 puntos de rating. Casi todos la TV habla de él y las principales revistas de esta semana lo pusieron en sus tapas. Lanata es rating, poder, farándula, dinero y denuncias. Good Show!
Este es el reportaje completo que le hice a Guillermo Fierita Catalano, publicado hoy en la revista VIVA.
Esta nota se hizo en Ushuaia, Las Vegas, San Pablo y New York. A todos esos lugares acompañé a Guillermo “Fierita” Catalano para cubrir diferentes eventos de tecnología. Él lo hizo para su programa Hiperconectados que, gracias a un público fiel, en pocos días arrancará su segunda temporada por Telefé, los sábados a la medianoche. A los 39 años Fierita es una celebridad en Twitter, no sólo por la cantidad de seguidores (al cierre de esta nota llegaba a 834 mil), sino porque es una metralleta de información. Incluso tuitea cuando duerme: deja programados tuits que se disparan automaticamente y que empujan contenido de su sitio Fielinks.com.
También es un apasionado por la tecnología, aunque en realidad, es un entusiasta de casi cualquier cosa. Puede hablar con autoridad de fútbol (fana de Banfield), de medios, de comidas y tragos, de historia, cine, cómics, de Internet, de magia, de política, de juegos y de cualquier otro tema que se le cruce por delante. Su curiosidad no tiene límites y uno se pregunta en qué momento lee tantas materias: “Todas las mañanas leo un extracto (feed) de mis 25 webs favoritas. El resto del día sigo twitter. La clave es seleccionar bien a quién seguir. Libros leo a la noche y en los viajes”. -¿Cómo nació tu fanatismo por la tecnología?
-Es consecuencia de mi pasión por dos cosas: comunicarme con la gente que no conozco y aprender. A principios de los ´80 mi primo Javier tenía una Spectrum y yo me volvía loco cuando iba a su casa. Nos comprábamos la revista Micromanía y empezámos a programar cosas muy simples en Logo y Basic. Cuando ligué mi primera computadora no paré, me pasaba diez horas por día en la máquina. En el colegio los profesores nos preguntaban a nosotros. Hicimos un software de orientación vocacional en Visual Basic que le vendimos al colegio cuando terminé quinto año. -Hasta que llegó Internet en los ´90…
-Tenía una XT con módem, nos conectabamos a la red Arpac, a QSD que era un chat de Francia, a Fidonet. En aquellos años conocí a Adrián Korol y a más gente. Formamos una comunidad muy linda en una BBS llamada “Satanic Brain” y llegamos a hackear algunas pavadas. Yo daba ideas, pero no las ejectuaba. Varios de ellos ahora están en Twitter. Después ya empecé en Atorrantes y me metí en el mundo de la tele. -¿Cómo fue el salto a la TV?
-El trampolín fue que yo hacía magia. En las redes me hice amigo de Korol, que era fanático de Tangalanga como yo, e hicimos un sitio web en homenaje. Empecé con Adrián a trabajar como productor en un teatro a cambio de hacer un show de magia en la obra. Su hermano Diego ya era estrella de Videomatch y fui de meritorio de producción de sus notas. El productor de Diego era el Chato Prada. Era 1996 y Pato Galván estaba buscando gente para su proyecto y ahí me mando, como asistente de producción de Atorrantes. Después al tiempo fui productor y notero. -Empezaste bien de abajo y con Atorrantes tuviste mucha repercusión, los viajes, el pelo verde. ¿Qué pasó después?
-Durante varios años hice el trabajo de productor en oficinas, documentales, de todo. Hasta que en 2009 llega Justo a Tiempo (conducido por Julián Weich). Pero yo tenía el sueño de conducir un programa propio y el año pasado lo conseguí. Trabajo en televisión hace 16 años e hice todas las inferiores: meritorio, asistente de producción, productor, notero, productor ejecutivo, columnista y finalmente, conductor. Quiero ser un gran conductor. -¿Que se necesita?
-Conexión con la gente, ser autentico, que la gente te crea y sepa quien sos. Mi referente es Julian Weich, porque maneja muy bien el humor y la espontaneidad. La gente lo quiere. Nunca dice nada que no quiere decir y es muy consecuente con su carrera. Otros que me gustan son Mario Pergolini y Nico Repetto. Rescato también a Juan Alberto Mateiko y a Badía, porque manejaban todos los géneros, sabían a quienes entrevistaban. De afuera me gusta Jimmy Kimmel y Howard Stern.
Nos ponemos a hablar de juegos electrónicos de los ´80 y saltan una gran cantidad de recuerdos y anécdotas. “Lo que pasa con los juegos en la gente de mi generación es que si sabés de lo que estoy hablando, acordamos en algo clave de nuestra infancia. Es una experiencia compartida que en aquella época no se podía compartir porque no habia tanto contacto como hoy con las redes sociales. Mirá, voy a preguntar si alguien jugaba al Emilio Butragueño”. Fierita toma su celular y pregunta en Twitter, lo que genera una inmediata catarata de respuestas nostálgicas. -La velocidad de Twitter impresiona…
-Sí, es un medio fascinante. Me muestra otras aristas de gente que yo creía conocer, los muestra más humanos. Y además me dio muchos amigos. Mi equipo de trabajo en la productora de contenidos nació de twitter, incluso “Capitán Intriga” (Tomás Balmaceda, que participa en Hiperconectados) y muchos otros. Cuando me aburro voy a Twitter y los leo a todos, sigo a dos mil y pico. -¿Cómo ves la Internet actual?
-Soy apocalíptico. Creo que ya vivimos lo mejor de internet y de acá en adelante vamos a tener cada vez más restricciones de las corporaciones. Siempre digo medio en chiste y medio en serio que Internet es un error de la matrix. Vamos hacia un esquema mundial de intentar controlar la Web: leyes como SOPA, PIPA, Sinde en España, el desastre que hicieron con Megaupload. Los viejos actores de poder no se bancan no mantener su status quo. No soportan que José Pérez puede tener miles de seguidores e influir más que sus empresas de millones de dólares. Ojalá me equivoque, pero veo un esquema de control muy fuerte. A veces tengo esperanzas en la misma tecnología y en los verdaderos hackers, que son el faro y la luz al final del túnel. -Pero si bien tenés un fuerte anclaje en lo retro, no comulgás con aquello de que todo tiempo pasado fue mejor…
-No, en absoluto. En los juegos, creo que si comparás un juego viejo con el GTA, me quedo con el GTA toda la vida. Los juegos de Spectrum eran poéticos, pero los gráficos eran muy malos. Ahora tenés muy buenas historias, como Uncharted o God of War. Yo lloré cuando terminé God of War! Te lo digo de verdad, lloré. Por suerte mi vieja no lo sabe. -Y ultimamente surgió el tema de la privacidad y los peligros. ¿Qué debe hacer una persona para protegerse de un stalker?
-Hay una sola técnica efectiva para evitarlos: no usar Internet. Fuera de eso, lo que se puede es cuidarse de no dar información de más. Si te morís de ganas de contar el nuevo bar que descubriste, no hace falta contarlo cuando estás ahí. Hoy la naturaleza de las redes sociales es la de compartir en tiempo real, pero quizás lo ideal sea elegir qué compartir y, en el caso de Facebook, compartir haciendo grupos ordenados por grado de confianza. -¿Y los videos íntimos “robados” a diferentes famosos?
-Si se trata de personas públicas la seguridad nunca es suficiente. Lo único seguro es no grabarte. Pero si tenés muchas ganas de verte en el televisor teniendo sexo lo más aconsejable es usar la salida de video de una cámara y el televisor como monitor, sin grabar. Pero creo que gran parte de la fantasía de tener un video hot es correr el riesgo de que alguien lo vea.
En el ambiente de los medios hay una frase que dice que Marcelo Tinelli no es ni opositor ni oficialista: Tinelli es tinelista. La frase es una remake de la que habría dicho el CEO de Clarín Héctor Magnetto: “Clarín es clarinista”.
Lo cierto es que Tinelli es un conductor televisivo, tal vez el mejor y quien más empatiza con el público pero también un habilidoso empresario que sabe surfear las olas de la política para acumular poder.
En los últimos diez años de gobierno kirchnerista, Tinelli siempre tuvo muy claro que no debía irse demasiado lejos del calor oficialista. Pero tampoco quedar pegado al relato K ni convertirse un emblema cultural del modelo. Surfear entre esos dos caminos es muy difícil y hasta el momento lo viene logrando a la perfección, incluso dentro del Grupo Clarín. No hay ningún indicio como para pensar que no seguirá transitando por la misma estrategia.
Repasemos la relación entre Tinelli y el kirchnerismo:
2004: ya presidente, Néstor Kirchner puso su figura, el despacho presidencial en Casa Rosada y el mismísimo sillón de Rivadavia para ridiculizar al ex presidente Fernando De la Rúa (imitado por Freddy Villareal). El spot se vio en ShowMatch y fue muy criticado. En aquellos años el gobierno y Clarín eran amigos.
Ideas del Sur compra radio Del Plata. En abril el presidente Kirchner va la reinauguración en el Hipódromo de Palermo y se abraza con Tinelli, quien lo reportea en vivo desde el escenario. El animador vende la radio a Electroingeniería, una empresa con vínculos kirchneristas.
2007: Tinelli se enojó porque el gobierno le mandó a los sabuesos de la AFIP para revisar las facturas a la productora. Salió con los tapones de punta a responderle al Jefe de Gabinete Alberto Fernández, quien había intentado vincular al caso Skanska a Ideas del Sur (a través de la empresa Sol Group, relacionada al escándalo). El cabezón dijo en su propia radio Del Plata: “¿Será Fernández el (José) López Rega de Kirchner?”
“A mi me encanta el fanatismo de Alberto Fernández por defender esta administración. El mismo ímpetu que le vi para defender a Domingo Cavallo y a Eduardo Duhalde”
“El pase de Borocotó (al oficialismo), ¿quién lo instrumentó? Alberto Fernández. La operación contra Enrique Olivera, el escándalo del Hospital Francés, el manejo de Provincia Salud, la unión con la prepaga del Francés que fue siempre cuestionada. Hay un montón de cosas que vale la pena recordar”
“Cuando alguien habla de facturas truchas es porque alguna vez tuvo contacto con ellas. Fernández debe saber cómo es la operatoria. Seguramente lo debe recordar porque él justamente fue el recaudador de la campaña de Duhalde en el ’99?.
2007: Vuelve la paz entre Tinelli y los K. El conductor y el ex presidente (junto a Cristina) inauguran unas obras públicas en Bolivar y juegan un “cabeza” para los medios.
El club de voley de Bolivar, manejado por Tinelli, recibe dinero en concepto de publicidad oficial.
2009: Con 30 puntos de rating bajo el brazo y gran olfato, Tinelli realiza su mejor jugada política: Gran Cuñado, donde satiriza a todos los políticos en medio de la campaña electoral. Néstor Kirchner pierde en la provincia de Buenos Aires contra Francisco De Narváez, quien logró cierta popularidad gracias a su imitador en Show Match y la famosa frase “Alica alicate”. A diferencia de otros candidatos como Macri y Scioli, Kirchner nunca aceptó ir al piso del programa a interactuar con Tinelli y su imitador (Freddy Villarreal), pero minutos antes del comienzo de la veda electoral, cerró la campaña con Tinelli por teléfono. Muchos kirchneristas están convencidos de la influencia de Tinelli en aquel resultado electoral.
2010: Tinelli va al velorio de Néstor Kirchner y se abraza con Cristina. La foto es una de los símbolos de aquel día.
2012: Tinelli presiona al gobierno con algunas críticas (blandas). Desde su twitter, en agosto criticó al diario oficialista Página/12 (“Te acordás cuando Página/12 era un diario en serio y la gente lo leía?”) y desde su programa en Canal 13 se refirió al cacerolazo del 8N, a la política cambiaria del gobierno y a la inseguridad.
A fin de año fue tapa de la revista “El Sensacional”, propiedad de los empresarios kirchneristas Szpolski y Matías Garfunkel. Sin pruebas, se metieron con la vida sexual de Tinelli, quien en un hotel casi se va a las piñas con Garfunkel. Tinelli entendió esa tapa como un mensaje de presión y extorsión por parte del kirchnerismo.
(publicado en el diario El Cronista el 16 de enero)
No va mássssss. Terminó el Consumer Electronic Show (CES) en Las Vegas. Cuatro días a pura tecnología en la ciudad de los casinos y los tragamonedas, donde las principales empresas de la industria mostraron al público y a los medios los productos con los que apostarán sus fichas este año. No hubieron grandes sorpresas pero sí varias novedades que nos dejaron algunas pistas sobre el rumbo que tomará el sector en los próximos meses.
“Pantallas, pantallas, pantallas”, fue el mantra que repitieron todos los grandes fabricantes, que mostraron sus tablets y televisores Ultra High Definition (UHD) o 4K, la palabra de moda este año en Las Vegas. Cada vez más grandes, rápidas y livianas. La cruza de pantallas hace cada vez más difícil (e innecesaria) la división entre televisores, computadoras, celulares y tablets. En pocos meses todas las pantallas de nuestra casa estarán interconectadas para poder ver lo que queramos, cómo, dónde y cuándo se nos plazca. Y también con quién, ya que ahora es posible de ver dos cosas a la vez sin que las imágenes se mezclen con el uso de anteojos especiales. Fútbol y novelas en simultáneo para las parejas y fin de las discusiones por el manejo del control remoto.
En cuanto a modelos de TV, sobresalieron el Led F8000 de Samsung, un smart TV de cuatro núcleos de 85 pulgadas con un diseño elegante y casi sin bordes. También el prototipo Sony Oled 4K de 56 pulgadas y el de LG de 84.
La pregunta obligada frente a tanto tamaño, definición y nitidez de imagen fue por los contenidos, ya que si no existe una atractiva oferta sobre qué elegir para ver, de muy poco sirve gastar tanto dinero para comprar estos nuevos equipos. En ese sentido, Sony se adelantó y mostró sus primeras cámaras que graban en 4K y anunció una serie de contenidos a través de su distribuidora y su plataforma PlayStation Network. Y Panasonic se sumó a Toshiba, Philips (TP Vision) y LG en la “Smart TV Alliance”, un ecosistema para atraer a los desarrolladores y estimular la fabricación de aplicaciones.
Por el lado de los celulares, el CES no dejó mucho porque las novedades se guardaron para el Mobile World Congress de Barcelona el mes próximo. Pero la tendencia son los “Phablets”, una cruza entre celulares y tablets debido a las cada vez más grandes pantallas que traen los dispositivos. El camino trazado por Samsung con su Galaxy Note ahora es seguido por el resto. Habrá que ver si Apple responde a esta incipiente demanda con algo más que su iPad Mini porque la pantalla del iPhone ya quedó chica. La firma coreana sorprendió a todos cuando un ejecutivo de Microsoft mostró en el escenario un Windows Phone con una pantalla Oled flexible bautizada “Youm”. Si bien es un prototipo, el futuro con este tipo de pantallas es muy seductor para aquellos que sueñan con plegar sus dispositivos como un papel y guardarlos en el bolsillo.
También se destacó el Sony Xperia Z, un poderoso equipo con una pantalla de 5 pulgadas con cámara de 13 megapixeles. Además soporta el agua, ya que puede sumergirse hasta dos metros. Ideal para los que van al baño con su celular.
En su ya clásico espacio en el Hotel Venetian, la empresa china Lenovo presentó su móvil K900, con una pantalla de 5, 5 pulgadas, procesador Intel y muy delgado. Prometieron que estará a la venta en la Argentina antes de fin de año.
El sonido y la música también ocuparon un lugar importante en la feria, pero ya sin cables a la vista, con diseños futuristas y varios colores. Por el crecimiento de los dispositivos portátiles, se llenó de todo tipo de auriculares, parlantes inalámbricos (Wi-Fi o bluetooth), docks, etc. Con este tipo de productos, las empresas apuestan a seducir a los más jóvenes.
Un párrafo aparte para la tecnología y la salud, con fuerte presencia en el CES. Se trata de dispositivos y aplicaciones móviles para medir desde el ritmo cardíaco, el stress y la hidratación hasta el colesterol y el azúcar en sangre, pasando por la cantidad de pasos que damos por día o el total de calorías que comemos. Incluso nos mide el sueño mientras dormimos. El mercado de este tipo de aplicaciones y dispositivos se triplicará para el 2016 y uno de sus atractivos es que permiten compartir y comparar los resultados con otras personas en redes sociales para estimular la competencia. Noom, Teemo, Bit Jim, Fitbit son algunas de las más populares de las cientos que ya existen.
Pero los cañones de la tecnología apuntan no sólo a los vagos sino también a los glotones. Para ellos un francés llamado Jacques Lépine se robó la atención con un tenedor digital “inteligente” para adelgazar llamado HAPIfork, que mide la velocidad de los brazos, el tamaño de lo que pincha y el tiempo que masticamos. El cubierto vibra cuando nos metemos demasiada comida a la boca. Por suerte todavía falta para que esta atrocidad llegue a nuestro país. Así que mientras podamos, como decía Tato, vermouth con papas fritas y good show.
Josefina Licitra escribió este magnífico perfil de Beatriz Sarlo, publicado en la revista YA del diario El Mercurio (Chile) en octubre de 2012.
Se olfateaba una batalla. Todos estaban alerta. Beatriz Sarlo –una de las intelectuales más prestigiosas de Argentina y una de las voces que más duramente critican al gobierno kirchnerista- había sido invitada a participar de678: un programa emitido por la televisión pública que, en los hechos, funciona como el principal brazo del gobierno dentro del universo mediático. Que Beatriz Sarlo fuera a 678 era un evento que sólo encontraba parangón en el terreno deportivo: era un duelo. Un Boca-River. Una contienda en la que sólo había dos espacios: el de vencedor y el de vencido.
—No tenía ese registro –dice ahora Sarlo-, hasta que empecé a ver que en Twitter decían “¿dónde es la previa a lo de Sarlo en 678?”. Hablaban como si fuera un partido. Ahí intuí que lo mío era más que una visita.
Sarlo había aceptado ir al programa por una única razón: acababa de publicar un libro, La audacia y el cálculo, que hacía un exhaustivo análisis del aparato cultural kirchnerista y que –entre otras cosas- la emprendía contra 678diciendo cosas como ésta: “Es desagradable visualmente, con un panel integrado por bizarros o pedantes, sin obligaciones con el ritmo televisivo, sinbeautiful people, producido en el canal público. Es pura y dura propaganda ideológica”.
—Acepté ir por una cuestión, digamos, de ética del discurso –dice-. Si escribo sobre ellos tengo que ir. Pero no iba con ningún plan.
Cuando llegó vio que detrás de cámaras había periodistas de medios nacionales e internacionales, y ahí terminó de entender la trascendencia del asunto. Entonces decidió no hablar. Se concentró. En los minutos previos a salir al aire, Sarlo no quiso cruzar ni una palabra con los siete panelistas que iban a enfrentarla en ese encuentro aparentemente desigual. Tampoco los observó; evitó mirarlos. La razón era puramente deportiva: Sarlo ve mucho tenis –juega cuatro veces por semana- y sabe que los partidos se juegan en varios terrenos, entre ellos el de la mirada.
—En el tenis los jugadores no se miran: sólo lo hacen cuando se saludan al comienzo y cuando termina el partido. Por lo tanto, cuando querés discutir con alguien y sabés que la cosa viene a ganar o perder, no tenés que mirarlo. Tenés que estar en lo tuyo.
Para celebrar los 25 años del gran disco “Bad” de 1987, Pepsi lanzó ediciones limitadas de latitas con imágenes de Michael Jackson. Por otra parte, también habrá un disco homenaje, llamado Bad 25, que será lanzado el 18 de septiembre.
El “Rey del Pop” tuvo una larga relación con Pepsi. Después de Los Beatles en los ´60, Jackson fue uno de los grandes impulsores del show bussisnes masivo vinculado a la música y al show. En 1983 había protagonizado su primera campaña de Pepsi junto a sus hermanos, como parte de la campaña “Nueva Generación” de la gaseosa. Luego Pepsi fue el sponsor principal de la gira del disco Bad y Michael protagonizó el famoso spot “Chase” para la TV, donde se escapaba del acoso de sus fans.
“Redacciones. La profesión va por dentro” (Sudamericana), el último libro del periodista Carlos Ulanovsky es tan corto como intenso. Escrito en primera persona como autobiografía, sus 250 páginas están repletas de vivencias personales y buenas anécdotas. Todas tienen el sello inconfundible de Ula: calidez, rigurosidad en la información y muy llevadero.
Pisando los 70 años, Ulanovsky es tal vez la persona más autorizada para contar la historia reciente del periodismo gráfico local, ya que, sin temor a la exageración, formó parte de las mejores redacciones periodísticas de los últimos cincuenta años. A saber: en las revistas Panorama y Confirmado y en el mítico diario La Opinión, de Jacobo Timerman. Pasó por Satiricón, Humor y Chaupinela, por el diario montonero Noticias y, luego de un exilio en México, por Clarín durante los años del regreso de la democracia. También estampó su firma en El Porteño y el Página/12 de Jorge Lanata. Integró el staff fundador de la revista cultural La Maga, tuvo a su cargo la sección “medios” del fallido primer Perfil (el de 1998) y luego escribió durante más de una década en el diario La Nación y su revista dominical.
Pero además, el periodista, fanático de Racing, tuvo tiempo para trabajar en un par de agencias de publicidad, fundar y dar clases en la escuela TEA y hacer radio. Pero fundamentalmente, se hizo un huequito en su agenda para escribir dieciocho libros, entre los que se destacan los ya imprescindibles manuales que repasan la historia de los diarios y revistas, la radio y la TV: “Paren las rotativas”, “Días de radio” y “Estamos en el aire”, publicados entre 1997 y 2000.
En “Redacciones”, Ulanovsky cuenta su paso por todos esos medios y proyectos y, tal vez sin proponérselo, logra relatar la vertiginosa historia de los últimos cincuenta años de nuestro país. Una tarea para nada fácil, pero el autor pone toda su experiencia al asador y lo consigue casi sin transpirar.
Por otra parte, la enorme trayectoria profesional de Ulanovsky en los medios obliga al lector a reflexionar cuánto cambió el oficio periodístico desde 1960 hasta la actualidad. La parábola va desde aquellos años con un periodismo creativo, de gran calidad y rigurosidad, donde el periodista podía vivir dignamente e incluso ganar muy buen dinero con su trabajo; hasta las grandes crisis por la que atraviesan los medios y sus trabajadores en la actualidad.
“Redacciones” se lee como las nostálgicas memorias de un verdadero maestro periodístico, pero también, como una triste metáfora de tiempos que ya no existen.
Lo único que les importa es descubrir si Tomás Escobar miente. Si gana dinero con su sitio. Para esa misión tan noble e importante, no dudan en ponerse el traje de policía de la Gestapo si es necesario. Ni tampoco en mentir.
Escobar es el creador y administrador de Cuevana.tv, el sitio web que permite ver online cientos de películas y series (que otras personas subieron a otros sitios). Millones de personas de todo el mundo usan el sitio cada día.
El problema es que la mayoría de esas películas están protegidas por derechos de autor y ahora Escobar debe enfrentar las demandas judiciales de los principales estudios de cine y TV. En eso está Escobar, de apenas 22 años, mientras Cuevana sigue funcionando.
Pero hay un muy pequeño grupo de gente que atacan a Escobar desde sus blogs. Esta gente, que dice ser experta en tecnología, emprendedora, creativa y geek, está empecinada en desentrañar las “mentiras” del joven Escobar. Mentiras como que Escobar no gana dinero con el sitio, por ejemplo.
Para eso, el ecuatoriano Eduardo Arcos no duda en escribir un post y difundir mails privados entre agencias de medios y anunciantes con Escobar y acusar a las marcas de “hipócritas” por pautar en un sitio de piratería. Y les pregunta a los anunciantes si no les molestaría que un chico haga copia de sus productos (!). Ay! que horror la piratería. El mundo se cae a pedazos por culpa de la piratería. Arcos se pregunta al final del post si nosotros podemos permitir “que una persona haga dinero a costa de mentiras, y de usando trabajo que no le pertenece?” (sic).
El otro es Amartino, quien tras una larga investigación, publicó en un post policial y buchón una captura de pantalla del abogado de Escobar (?!) para demostrar que Escobar mintió cuando dijo que no tenía para pagar profesionales de grandes estudios. Pero esa captura es de libre acceso en el sitio de Tanoira Cassagne, un estudio de abogados que defiende a Escobar. Parece que a Amartino le molesta que usemos a un abogado para que nos defienda cuando nos demandan judicialmente. O que ese abogado cobre honorarios (bajísimos casi simbólicos, como es este el caso) por su trabajo. Ohhh! Escobar tiene un abogado! Terrible denuncia! Tal vez quiera que nos defienda un arquitecto o un carpintero.
Pero el problema no son las “mentiras” de Escobar. No. El problema es que Escobar (como los chicos de Taringa!, también criticados por Amartino) pueda hacer algo de dinero con sus sitios. Poco o mucho, no importa la cantidad. ¿Qué problema hay que alguien haga algo de dinero para poder costear servidores y que el sitio siga funcionando? ¿Qué problema hay que una marca comercial paute en un sitio visitado por millones de personas? De última, es un riesgo que asume cada marca. ¿Acaso ahora también saben, además de contenidos, gadgets, comunicación, redacción, tecnología, abogacía, medios… de publicidad?
¿El problema es hacer dinero con contenido ajeno? ¿Y Google? ¿Y YouTube? ¿y Facebook? Vamos chicos… que pegarle al más débil nunca fue de hombres.
El problema, entonces, es de celos y envidia. Admítanlo. ¿Cómo se explica sino que de repente ellos -que se cansan de ver películas y series bajadas de la Web- se apropien de una cruzada antipiratería e “ilegalidad” digna de una fuerza policial? ¿Desde cuándo les preocupa tanto la justicia mundial y la supuesta honestidad comercial aplicada a los contenidos de entretenimiento cuando se la pasan bajando contenido pirata? Doble moral. ¿Cuál es el objetivo de sus post? ¿Quieren que Escobar vaya preso?
Los que atacan a Escobar son tan miopes, tan resentidos, tan egocéntricos, que no pueden ver más allá de sí mismos, ni de sus blogcitos. No pueden ver dónde está la importancia de esos sitios como Cuevana, Taringa o en su momento Napster, Kazaa y cientos más que, aún controvertidos, aún con prácticas que rozan lo ilegal, son fundamentales para la historia y la cultura actual. ¿Por qué? Porque reflejan necesidades colectivas, construyen nuevos sentidos. Porque mueven el estado de las cosas. Por que producen cambios a corto, mediano y largo plazo. Tensa la cuerda, molestan, exponen. Generan debates productivos. Modifican estructuras de muchos años, prácticas empresariales y comportamientos. En millones de personas, primero. Y en las industrias involucradas, después. Gracias a todos ellos, nació iTunes, por ejemplo. Y otros sitios legales para ver cine online. Ahora, para evitar la piratería, las series más famosas empezarán a estrenarse en simultáneo en todo el mundo (como ayer Games of Thrones, de HBO), etc.
Esos sitios son llaves que nos permiten abrir puertas que nunca se abrieron.
Es por esas razones, principalmente, que debemos protegerlos, alentarlos y ayudarlos a seguir adelante. No perseguirlos con el dedo en alto como comisarios de la web, como custodios de la ética y la moral mundial.
Detenerse en Cuevana y en “las mentiras” de Escobar es, además de canallesco, muy limitado.
Emprender. Llevar adelante una idea y que esa idea modifique algo, cualquier cosa que sea. Cambiar el estado de las cosas, las que sean. Esa es la diferencia entre estos policías truchos y un Escobar de Cuevana, los Botbol de Taringa!, Zuckerberg de Facebook, Shawn Fanning de Napster y por suerte, todos los verdaderos emprendedores que faltan venir.
Este año en el CES las coreanas LG y Samsung (la comentamos la semana pasada) mostraron sus prototipos de pantallas táctiles totalmente transparentes. Ayer con el amigo Bruno (del blog Vida y Futuro de Perú) estuvimos probando la pantalla de LG. El video:
Es cierto que los límites se corren todo el tiempo pero también es cierto que en gran parte de sus 60 años, la TV siempre estuvo cuestionada por los programas que buscan el rating fácil valiéndose del sexo, el morbo y la violencia. Tetas y culos hubo siempre. Polémicas, bardos en cámara y debates calientes también. Nada es nuevo y todo vuelve.
Sí, hoy parece que la apuesta sube un poco, pero lo cierto es que los productores siempre van a tratar de que la vaca siga dando toda la leche posible. Así que no protesten mucho porque no les darán bola. El show debe continuar!
Tapa de la revista Noticias de agosto de 1990… hace 21 años: